domingo, 14 de julio de 2013

Comencemos por el principio: Muladhara, primer chakra.

” Muchos maestros espirituales dicen que una de las cosas más difíciles hoy en día es que las personas confiemos, antes de nada , en la Tierra, después en uno mismo y entonces en lo invisible.”

MULADHARA: Primer Chakra o Chakra Raíz
Este chakra está ubicado al final de al columna vertebral, entre el ano y los órganos sexuales. Está íntimamente relacionado con la seguridad ,la supervivencia y la autoaceptación.
Su elemento es la Tierra y nos habla sobre nuestra fuerza y como recuperarla para andar nuestro camino. Nos otorga paciencia, humildad, pragmatismo, disciplina y constancia en nuestro andar.
Nuestros pies energéticos se enraizan en la Tierra sobre las que nos erguimos seguros, estables, centrados y leales a todo y a nosotros mismos. Tiene que ver también con nuestro linaje, nuestros cimientos o raíces y en definitiva con nuestra madre y la Madre.
Es también la danza de la vida.  De hecho bailar nos conecta directamente con este chakra y sus cualidades otorgándonos alegría, pertenencia y un gran deseo de vivir. Si bailamos estamos vivos.
Claro que también este es solo el primero de nuestros centros energéticos, y quedarse solo en este chakra trae limitaciones y desequilibrio. Cada parte de nuestro cuerpo se relaciona con todas las demás partes de nuestro cuerpo y así se genera un campo de relación más amplio y rico, por lo tanto debemos honrar este chakra y a su vez darle fluidez para que se relacione con los otros aspectos de nuestro cuerpo y sus características.
El primer chakra es el mundo de los hábitos reza mi manual… “Es el reino de los comportamientos automáticos, donde se encuentran profundos patrones instintivos que utilizamos para nuestra supervivencia.”
Y leyendo esto y despúes de tanto trabajo personal de primer chakra y meditaciones  ( 108 ranas, sat kriya, Mulabhanda, etc…) y de observar y sentir mis comportamientos automáticos, realmente puedo sentir que todo esto no se trata solo de teoría y conversaciones psicodélicas sobre colores, rayos y ruedas energéticas, sino más bien de experiencia pura, que en definitiva es lo que es Yoga.
Hacer todos estos ejercicios y meditaciones me hablan sobre mi fuerza y mis limitaciones. Realmente puedo experimentar mi fuerza con más intensidad y coherencia. Puedo abrazarla y crecer desde ahí. Puedo comprender mejor a lo que me rodea, a los hábitos y comportamientos de mi familia, amigos y compañeros. Comprender sus limitaciones y sus dones.
Otras de las funciones del primer chakra es la de la eliminación y no solo la física. Continuando con la información de mi manual cito:
“Las funciones del primer chakra son muy importantes en la vida actual. Vivimos rodeados de contaminación y no podemos evitar que nuestros cuerpos sean víctimas de miles de impactos químicos diarios. Lo único que podemos hacer para defendernos es tratar de reducirlos, eliminarlos y devolverlos a la Tierra. Resulta esencial tener una fuerte capacidad de eliminación para asegurarnos la supervivencia.”
Y digo yo, que importante en estos días el correcto funcionamiento de nuestra eliminación, con tanta información a nuestro alrededor, tantos mensajes por contestar y tanto bombardeo.
Sin duda, hay una parte maravillosa en reencontrarte con amigos de hace años en una red social y en poder escribir cómo te sientes y tener respuesta instantánea. Considero que es necesario un filtro para tanta demanda, y el primer chakra sin duda nos acompaña en esto manteniendo los niveles apropiados de apego, supervivencia y eliminación, siempre y cuando no nos enfoquemos sólo en él y lo sincronicemos con los demás chakras y sus funciones.
Si esto ocurre, nos quedaríamos solo en el modo supervivencia y no ascenderíamos a estados más elevados de conciencia.
Me gustaría también citar este hermoso párrafo del texto de mi jugoso manual en el que habla de este modo supervivencia del primer chakra y su correcto funcionamiento, que fue el que abrió la puerta para que escribiera esto.
” Uno de los momentos de la vida en lo que esto ocurre es en los primeros 40 días del viaje de un niño en la Tierra. De niño, tu cuerpo estaba totalmente conectado con el de tu madre. Tu sangre y la suya se mezclaban. El latido de su corazón hacía vibrar el tambor cósmico, al son del cual, tú vibrabas en un mundo acuático lleno de sentimientos y calidez. El ser arrancado de ella, el perder el contacto físico, fue muy desorientador.”
En la tradición de Kundalini Yoga, el niño permanece con la madre desde el instante del nacimiento hasta pasados 40 días. Se desaconsejan las visitas y la sobreestimulación. A menudo, alguien cuida también de la madre, la alimenta, masajea y le sirve con amor voluntario.
El sentido de la conectividad y seguridad emocional que proviene de este tiempo mágico no puede ser reemplazado ni por muchos años de psicoterapia o meditación. Le otorga una confianza muy especial al niño: “Estoy aquí. Soy bienvenido, la Tierra está bien. Puedo estar aquí. Debo estar aquí. Mis necesidades están satisfechas. Lo que necesito está aquí.”
Más claro imposible. Más lógico imposible. Sin duda hemos perdido gran conexión con nuestro sentido de supervivencia o también se la hacemos perder a nuestros hijos  y a nosotros mismos cuando nos respetamos ese comienzo.
Cuando deseamos que el parto sea ” una horita rápida ” y pretendemos que los dos meses de edad el bebé ya no pida tanta teta, duerma solo o nos pida brazos todo el tiempo.
Repetimos frases adquiridas de tipo ” se va a costumbrar a los brazos” o ” te está consumiendo”.
Nada más alejado de nuestro instinto de supervivencia y entereza.
Tal vez se trate de encontar un equilibrio, tal vez no desees pasar 40 días sin recibir visitas, cada uno es uno y sus circunstancias pero sin duda creo que estas frases de los antiguos sabios se merecen una revisión y una comprensión desde lo más primario nuestro que no es la mente racional sino nuestro instinto.
Me gustaría destacar el final de la explicación del primer chakra que se encuentra en este maravilloso texto del manual a raíz de la falta básica antes mencionada:
“La falta de esa confianza básica no deja que la corriente de energía alcance los chakras superiores. Impide que nos desarrollemos emocionalmente de manera completa…Con el primer chakra fuerte, automáticamente se genera confianza. Confiamos en la persona por el mero hecho de ser persona. Al dominar el elemento Tierra, sabes que la Tierra puede ser transformada. El agua (las emociones) puede añadirse al barro (los viejos hábitos) y con la nueva flexibilidad y un poco de calor (voluntad, reto, disciplina) se puede crear una nueva vasija. Un primer chakra sano permite que el cambio ocurra paso a paso.”
Kundalini Yoga es una práctica que desarrolla y fortalece nuestro primer chakra. En Yoga  trabajamos nuestra flexibilidad, nuestro amor hacia nuestro cuerpo y cada una de sus funciones, honramos la dedicación y la confianza, para que poco a poco, y paso a paso volvamos a la seguridad, auto-aceptación y complacencia,a nuestra Tierra.
Escrito por: Carolina Pino

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