lunes, 4 de noviembre de 2013















La gente acude demasiado a menudo a la meditación con la esperanza de conseguir resultados extraordinarios, como visiones, luces o algún milagro sobrenatural. Y se siente muy decepcionada cuando no ocurre nada de eso. Porque el objetivo último de la meditación es la iluminación, y la iluminación no es algo que se consigue. Es la ausencia de algo. Toda la vida nos la pasamos yendo detrás de algo, persiguiendo algún objetivo. La iluminación es abandonar todo esto. Pero de poco sirve hablar de ello. La práctica tiene que hacerla cada individuo. No hay excepciones. Podemos leer sobre ello hasta que tengamos cien años y no nos servirá de nada. No obstante, al principio, lo que realmente queremos es una vida más natural y, a medida que avanzamos en la práctica, empezamos a ver que la vida puede ser más abierta y dichosa de lo que nunca habíamos considerado posible. El verdadero milagro de la meditación es más corriente y mucho más útil. Consiste en una transformación sutil, y esa transformación no solo se produce en la mente y en las emociones sino también, concretamente, en el cuerpo. La meditación es muy saludable y aprendemos a vivir de una forma sana. Aprendemos a trabajar mejor en la oficina, a criar mejor a nuestros hijos y a tener mejores relaciones. Médicos y científicos han descubierto que cuando estamos de buen humor hasta las células del cuerpo están más alegres; y que las células pueden volverse malignas cuando nuestro estado de ánimo es más negativo. El estado de salud general está muy relacionado con el estado mental y la forma de ser.
 Fotografía: B.K.S. Iyengar en baddhakonasanao

lunes, 28 de octubre de 2013

LA VIDA ES EL MAESTRO

Esotéricamente se puede decir que la vida sólo consiste en enseñar y aprender, lo cual tiene lugar principalmente de modo inconsciente, y que a todos, no sólo a los que son ‘avanzados’ o tienen una conciencia religiosa, se les brinda un maestro o una enseñanza en cada etapa de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte. En otras palabras, el maestro es la vida misma.


¿Cómo funciona esta enseñanza omnipresente y cómo se manifiesta en forma de circunstancias? Esotéricamente, toda cosa viva atrae hacia sí aquello que es esencial para su propia supervivencia física y crecimiento. Por ejemplo, la vida vegetal atrae agua, y aunque haya plantas individuales que se vean privadas del agua por una sequía o por otras circunstancias, la vida vegetal como un todo sobrevive y prospera por la simple razón de que llueve. La vida vegetal y el agua se atraen y sostienen mutuamente su existencia. Lo mismo ocurre con el espíritu. El grado de desarrollo de la conciencia de una persona determina el tipo de ‘enseñanza-sustento’ que necesita y atrae.

La necesidad espiritual o consciente de cada uno se manifiesta en forma de intereses y entusiasmos individuales. Seguimos nuestros intereses y nos ocupamos de ellos. Cuando nos encontramos con personas que pueden darnos una nueva perspectiva acerca de nuestros temas preferidos, decimos que es ‘interesante’. Y ellas a su vez recurren a nosotros cuando estamos en condiciones de ayudarlos o alentarlos. Obtenemos inmensa satisfacción de recibir y dar de esta manera. Todos los días, en el nivel común de conversación con amigos, familiares, compañeros de trabajo y hasta con extraños, estamos continuamente intercambiando información y cambiando de roles: como maestro y como estudiante.



Sólo podemos ayudar o escuchar realmente cuando estamos interesados. Entonces nuestros intereses nos impulsan hacia aquellos que nos necesitan y hacia aquellos a quienes necesitamos. Todos estamos aprendiendo. Todos estamos enseñando. Cada uno es a su manera un gurú.

¿Cuál es la verdad del interés y el entusiasmo? Cada interés individual es un deseo, primero de absorber y digerir un tema; y segundo, de irradiar ese conocimiento hacia fuera, a otros, enriquecido por nuestro particular entendimiento y experiencia del asunto. Hablamos de nuestros intereses y los compartimos. Otra vez alternamos incesantemente entre ser el maestro y el aprendiz.

Entonces, ¿cuál es la necesidad de que haya guías espirituales o un maestro espiritual? Como ya habrás notado para el momento, no es suficiente con tener interés por la verdad. El interés o el entusiasmo por la verdad podrán llevarte a investigar en ti mismo, pero no producen auto-conocimiento. Las discusiones interminables hasta altas horas de la noche acerca de Dios, la verdad o el universo sólo producen opiniones, más y más avenidas para seguir explorando, más y más caminos que te apartan de la simple e íntima verdad que nunca se puede expresar de esa manera. Sólo quien no tiene interés en el mundo, quien está desapegado de él, puede mostrarte el camino.

La vida funciona de manera tal que cuando llegas a estar más interesado por la verdad que por el mundo, eres atraído hacia el maestro o la enseñanza que necesitas. Entonces la enseñanza inconsciente de la vida se convierte en la vida espiritual consciente.




¿Cómo ocurre que el maestro llega cuando estás listo? Cualquiera sea el grado de auto-conocimiento que poseas, ése es tu centro de gravedad – el poder de atracción de tu nivel de conciencia particular. Irradia y emite ondas abstractas de un valor positivo particular. Estas atraen a una fuerza correspondiente y polarizante, en la forma del maestro o la enseñanza que necesitas.

Barry Long

lunes, 14 de octubre de 2013

ABUNDANCIA 



La abundancia no es algo que nosotros adquirimos; es algo que nosotros sintonizamos. ¿Qué es la abundancia? La abundancia es un estado del ser. La abundancia es el estado en el cual sientes que tienes todo lo que quieres. Es un sentimiento activo, una emoción. La abundancia está en tu humor vibratorio, la abundancia está en tus emociones diarias. La abundancia es parte de tu integridad y está en tu mente, cuerpo y espíritu. La abundancia no es una cuenta en dólares o cosas materiales como mucha gente piensa. ¿Qué es la pobreza? La pobreza también es un estado del ser. Pobreza es el estado de carecer de lo que quieres. Pobreza es el estado de resistencia para tener lo que quieres. Es un sentimiento activo, una emoción. La pobreza está en tu humor vibratorio, la pobreza está en tus emociones diarias. La pobreza es parte de tu integridad y está en tu mente, cuerpo y espíritu. La pobreza no es la ausencia de dinero en tu cuenta bancaria o cosas materiales como mucha gente piensa. Si, la abundancia y la pobreza son estados del ser. Están en nuestras creencias, pensamientos y emociones. Por eso es que hay algunas personas que no tienen muchas cosas materiales y son felices, tienen abundancia en sus vidas porque ellos creen y sienten que tienen todo lo que ellos quieren; por otro lado, podemos ver algunas personas que tienen muchas cosas materiales y se rodean de lujos y están quejándose todo el tiempo porque no tienen suficiente. Este tipo de personas no tiene abundancia en sus vidas aun cuando ellos tienen todas las cosas materiales que quieren. Siendo que la abundancia y la pobreza son estados del ser, podemos crearlas a través de nuestro humor vibracional, de nuestras emociones o estados de ánimo. ¿Qué estas creando diariamente? La abundancia no se adquiere, se sintoniza .
Dr. Wayne Dyer.

martes, 8 de octubre de 2013

EL SILENCIO HABLA - ECKHART TOLLE
PDF gratuito


SILENCIO Y QUIETUD
Cuando pierdes contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo

mismo. Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo.
Tu sentido más interno de ti mismo, tu sentido de quién eres, es inseparable de
la quietud. Ése es el Yo Soy que es más profundo que el nombre y la forma. 



ENLACE AL PDF: http://api.ning.com/files/n8-ZTBZnn4ts9gytapERq2odc*XUl7-leSoIhKu3apUhG*LtrmdE516jWcbYgSlPZQe8T4flZ9pOpIOe*EnQ0d*7iJdAVPSl/TolleEckhartEL_SILENCIO_HABLA.pdf

domingo, 6 de octubre de 2013

12 cosas que la gente feliz hace de otra forma y por qué empecé a hacerlas yo


Mucha gente sufre crisis existenciales. Yo tuve una hace unos años, cuando cumplí 24. No sentí el impulso compulsivo de comprarme un Mustang rojo o una guitarra eléctrica, pero un día, mientras la alarma de mi iPhone sonaba temprano para ir trabajar, en mi apartamento de dos habitaciones en Nueva York, me pregunté: "¿Lo tengo todo o no tengo nada?"


Mi instinto me decía que tenía que haber algo más en la vida que la carrera de ratas en la que yo participaba (como consultor de nuevas tecnologías). Pero no estaba seguro de qué era o de a quién acudir en busca de sabiduría más allá de The Matrix.
Decidí embarcarme en un viaje para averiguarlo. Dejé mi trabajo, minimicé mis gastos, me fui a Hawái y me puse en serio (de una forma un tanto salvaje) a averiguar qué me pone en la vida. Descubrí que hay un montón de gente como yo, jóvenes, con energía, intensos, orientados a objetivos, pero frustrados con el status quo y un poco asustados por nuestras perspectivas de futuro. Decidí dedicar mi vida a buscar la sabiduría necesaria para llegar a tener vidas extraordinarias y el sentimiento de que tiene sentido vivir en un mundo de inmensa incertidumbre.
Muy al principio, me encontré con esta cita de Dan Millman [1]:
Siempre había creído que una vida de calidad, disfrute y sabiduría era un derecho adquirido al nacer y que me sería otorgado automáticamente con el tiempo. Nunca sospeché que tendría que aprender cómo vivir, que había disciplinas específicas y formas de ver el mundo que tenía que dominar antes de despertarme hacia una vida simple, feliz, sin complicaciones.
Ese es un resumen de dónde estaba yo y qué estaba descubriendo. No podía esperar a que la felicidad y la satisfacción me encontrasen; tenía que crearlas yo mismo. Así que desde entonces he estado dedicándome a eso y haciendo de coach para que otros también lo consigan.
Unas de las cosas más chulas que descubrí al principio son las 12 cosas que la gente feliz hace de forma distinta al resto para aumentar sus niveles de felicidad, según los estudios de la psicóloga positivista Sonja Lyubomirsky. Aquí os dejo una docena de cosas que cualquiera de nosotros, a cualquier edad o en cualquier etapa de la vida, puede empezar a hacer hoy para sentirse más feliz [2].
  1. Manifiesta tu gratitud. Cuando aprecias lo que tienes, esto gana en valor. Mola ¿no? Así que, básicamente, estar agradecido por las cosas maravillosas que es evidente que ya tienes en tu vida te proporcionará un sentido más profundo de la felicidad. Y eso sin tener que salir de casa ni comprar nada. Tiene sentido. Nos va a costar mucho ser feliz en algún momento si no estamos agradecidos por lo que ya tenemos.
  2. Cultiva el optimismo. Los ganadores tienen la capacidad de fabricarse su propio optimismo. No importa cuál sea la situación, la diva con éxito es la que siempre encuentra la forma de ponerle un toque de optimismo. Solo contempla el fracaso como una oportunidad para crecer y aprender nuevas enseñanzas de la vida. La gente optimista ve el mundo como un lugar repleto de oportunidades infinitas, especialmente en cuanto al número de intentos [3].
  3. Evita darle vueltas a las cosas y las comparaciones sociales. Compararte con otra persona puede ser venenoso. Si de alguna forma somos mejores que la persona con la que nos comparamos, eso nos da un sentido de superioridad insano. Nuestro ego se infla -BOOM- y sale nuestro Kanye West interior. Si somos peores que con quien nos comparamos, solemos desmerecer el trabajo duro que hemos hecho y el progreso que hemos conseguido. Este tipo de comparaciones no surgen de un lugar sano. Si te sientes inclinado a compararte con alguien, compárate contigo mismo hace un tiempo.
  4. Sé amable. Realizar actos amables libera serotonina en el cerebro. (La serotonina es una substancia que proporciona beneficios médicos TREMENDOS, incluida la capacidad de hacernos más felices). Ayudar a alguien de forma desinteresada es una forma super poderosa de sentirse bien. Lo que es aún más guay sobre estos brotes de bondad es que no solo nos hacen sentir bien a nosotros mismos, sino también a quien los observa. ¿A que es extraordinario? Una nota: lo que hacen los antidepresivos es liberar más serotonina. Échate a un lado, Pfizer, la amabilidad te va a comer el terreno.
  5. Cuida las relaciones sociales. La gente más feliz del planeta son los que tienen relaciones importantes y profundas. ¿Sabes que hay estudios que muestran que los índices de mortalidad son el doble de altos para la gente que se siente sola? ¡HALA! Hay un sentimiento de calidez que viene de tener un círculo activo de buenos amigos con quienes compartir tus experiencias. Nos sentimos conectados y parte de algo con más importancia que nuestras existencias solitarias.
  6. Desarrolla estrategias para poder con todo. Cómo respondes a los malos momentos define tu carácter. Algunas veces pasan cosas malas, es inevitable. Forrest Gump lo sabe bien. Puede ser difícil salir con respuestas creativas en el momento en el que el estiércol se acerca al ventilador.Tener estrategias sanas ya ensayadas y listas en tu arsenal puede ser de gran ayuda.
  7. Aprende a perdonar. Albergar sentimientos de odio es nefasto para tu bienestar. Tu cerebro no sabe la diferencia entre emociones pasadas o presentes. Cuando odias a alguien, piensas continuamente en eso, y estas emociones negativas son tóxicas para tu bienestar. Te pones en un estado de chunguismo (término técnico) que te acompaña todo el día.
  8. Aumenta el fluir. Se trata de ese estado en el que parece que el tiempo se ha parado. Ocurre cuando estás tan concentrado en lo que estás haciendo que tu tarea y tú os convertís en uno. La acción y la conciencia se han fundido. No tienes hambre, ni sueño, ni emociones. Estás profundamente sumergido en la actividad que estás haciendo. Nada te distrae ni compite por tu atención.
  9. Saborea las alegrías de la vida. La felicidad profunda no puede existir sin frenar un poco para disfrutar de la alegría. En un mundo con estímulos salvajes y movimientos omnipresentes es fácil olvidar abrazar las experiencias agradables de la vida. Cuando no las apreciamos, robamos la magia al momento. Las cosas más sencillas de la vida puede ser las más gratificantes si recordamos disfrutarlas al máximo.
  10. Comprométete con tus objetivos. Dedicarse con entusiasmo a hacer algo viene equipado de serie con una fuerza inefable. Ocurren cosas mágicas cuando nos comprometemos a hacer algo cueste lo que cueste. Cuando estás totalmente comprometido, no tienes más opción que hacerlo. Al contrario de lo que pueda parecer, no tener otra opción -por lo que no puedes cambiar de opinión- de forma subconsciente nos hace más felices porque así descubrimos parte del sentido de nuestra vida.
  11. Practica la espiritualidad. Si somos espirituales o religiosos, reconocemos que la vida es más grande que nosotros. Abandonamos la idea tonta de que somos lo más poderoso que ha existido nunca. Nos permite conectar con el origen de la creación y nos conectamos con todo lo que existe. Algunas de las personas más completas que conozco sienten que están aquí trabajando en algo para lo que "han sido llamados".
  12. Cuida tu cuerpo. Cuidar tu cuerpo es crucial para ser la persona más feliz que puedas ser. Si no tienes tu energía física en forma, entonces tu energía mental (tu concentración), tu energía emocional (tus sentimientos) y tu energía espiritual (el sentido de tu vida) se verán afectados negativamente [4]. ¿Sabías que estudios llevados a cabo con personas diagnosticadas con depresión muestran que el ejercicio regular aumenta los niveles de felicidad tanto como el Zoloft? No solo eso, sino que seis meses después, la gente que seguía haciendo ejercicio tenía muchas menos probabilidades de recaer porque tenían un nivel más alto de superación personal y autoestima.
Así que ahí lo tienes. No hacen falta coches nuevos o chaquetas de cuero, sino sabiduría basada en estudios científicos para conseguir ser feliz a largo plazo. Todas estas cosas las puedes empezar a hacer hoy -con o sin un cambio de trabajo- así que espero que elijas una cosa y te comprometas a cumplirla.
(Gracias Jacob Sokol )



Un compuesto del vino se muestra como un potente 

antitumoral



El resveratrol es un compuesto del vino tinto
El resveratrol, un compuesto que se encuentra en el vino tinto, sigue siendo eficaz en la lucha contra el cáncer , incluso después de metabolismo del cuerpo la haya ha convertido en otros compuestos. Un trabajo que se publica en Science Translational Medicine revela que el resveratrol, que se extrae de la piel de las uvas rojas, no pierde sus propiedades antitumorales una vez que se metaboliza en el cuerpo.


Para los autores del trabajo, del UK Cancer Research (Gran Bretaña), estos datos son relevantes debido a que ya que el resveratrol se metaboliza muy rápidamente en el organismo, se había pensado que no se podría emplear en ensayos clínicos debido a que podía perder sus propiedades. Pero la nueva investigación muestra que el producto químico resultante todavía sigue siendo eficaz. De hecho , los resultados parecen mostrar que el resveratrol podría ser incluso más eficaz una vez que se ha generado a partir de sulfato de resveratrol que es no se hubiera metabolizado.

El equipo, dirigido por la investigadora de la Universidad de Leicester Karen Brown, ha empleado sulfato de resveratrol en ratones. Una vez administrado, los investigadores vieron que eran capaces de detectar el resveratrol libre en el plasma y en una variedad de tejidos de los ratones. Esta, señalan, es la primera señal directa de que el resveratrol puede formarse a partir de sulfato de resveratrol en animales vivos, y creen que puede ayudar a mostrar cómo el resveratrol puede tener efectos beneficiosos en los animales.

Mejor incluso

El estudio también muestra que el resveratrol generado a partir de sulfato de resveratrol es capaz de ralentizar el crecimiento de las células cancerosas y evitar su multiplicación. Para la profesora Brown, «hay múltiples evidencias científicas que indicas que el resveratrol puede tener un sinfín de efectos beneficiosos, como proteger frente a distintos tipos de cáncer y ante enfermedades del corazón, además de aumentar la esperanza de vida».


La experta subraya que su estudio se ha hecho «con concentraciones clínicamente alcanzables, por lo que esperamos que nuestros resultados se traducirán en breve a los humanos». En su opinión, los resultados son muy alentadores, ya que «justifican futuros ensayos clínicos con el resveratrol como molécula terapéutica»